Roba Morena
en tierra de chilangos*
Existen dos tipos de músicos: los que toman el tocar y el hacer discos como un hobbie, y aquellos para los cuales la música y la creatividad representan una forma de vida. Robbie Baum, líder y eje de Roba Morena, claramente pertenece al segundo grupo, y el camino musical que su vida ha recorrido ha sido uno lleno de retos y logros, encontrándose ahora en 2008 frente a lo que tal vez representa el esfuerzo más grande de su carrera.
Ha pasado más de una década desde que Baum (Virgo, vegetariano) se dio a conocer como guitarrista en los escenarios de Panamá, destacando su colaboración con la banda de reggae clásico Los Jammers. Influido desde el principio por sonidos eclécticos de grupos como Caifanes y Mano Negra, Baum siempre vio la música desde un punto de vista más orgánico, combinando ritmos y sonidos autóctonos con una vida que reflejara una visión de paz y equilibrio con el mundo y sus habitantes, muy al estilo de Saúl Hernández y Manu Chao.
Esta filosofía fue uno de los pilares de Baum al formar su grupo, Roba Morena, en 2002. El otro pilar era el espíritu fiestero del panameño, el cual manifestaría en la música, las letras y sus conciertos. Después de lanzar dos discos, Wópata!!! (2003) y Liso y Atrevido (2006), ambos bajo el sello Chicharrón Records, Roba Morena logró colocar cinco sencillos en las listas de popularidad del patio, además de ganarse la reputación como uno de los shows en vivo más explosivos del país, incluyendo muchas bocas abiertas (del público) y heridas menores (en Baum). Grabó media docena de videos, hizo más de 100 presentaciones y hasta recibió el galardón de “Mejor Artista Pop Rock” de los premios PanamaRock del 2006. ¿Qué curso de acción tomaría ahora Roba Morena?
México, al igual que Argentina, son mecas para los músicos latinoamericanos, lugares de donde han salido artistas ejemplares y en los cuales carreras musicales despegan a la esfera internacional. Siendo Roba Morena el punto central de su vida, Baum decidió emigrar temporalmente a la nación de los Mayas y los Aztecas para buscar nuevas y mejores oportunidades para su grupo; muchos se hubieran quedado cómodos y relajados con su nivel de éxito, pero Roba Morena necesitaba trascender las fronteras del Istmo.
Baum, acompañado por Jenny, su esposa y compañera de fechorías robamorenescas, llegó a México a finales de 2007, con planes para distribuir internacionalmente sus producciones anteriores, al igual que buscar un sello para grabar y lanzar los 14 temas nuevos que ya tiene listos. El man se trajo todo, incluyendo una buena cantidad de chancletas Jumbo que sigue usando a pesar del frío, y con mucha organización se ha dedicado a tener reuniones y encuentros para lograr que el nombre de su grupo comience a sonar en el exterior. La “catapulta” que elocuentemente usa Baum para describir el valor de México para la música latinoamericana es en realidad un sistema muy organizado, complicado y difícil de penetrar, algo que hace más loable su labor al manejarse de manera independiente y bajo sus propios recursos; en Panamá llegó a conseguir diversos patrocinios, desde condones hasta licores, incluyendo a uno de los mejores hoteles de alojamiento ocasional (El Llano) y el banco HSBC, todos para proyectos particulares bien pensados como la gira en pro de la conciencia ambiental “Gente… Cuida tu Ambiente!” que llevó a cabo en varias universidades de la República. David Diamond, diseñador gráfico responsable de todo lo visual de Roba Morena, describe a su amigo de esta manera: “Es como una maquinita… cuando se enfoca en su trabajo lo convierte en su vida. Pero eso también es su naturaleza: el ser un relacionista público, un organizador de eventos, un promotor de las cosas y las causas en las que cree. Ama a la gente, ama a los animales, ama a su trabajo, ama a la música; le encuentra el chiste a las cosas más simples y hasta a las cosas malas. Es un optimista determinado a tener una vida óptima”.
Para Baum el Distrito Federal, donde actualmente radica, ha sido un lugar lleno de contrastes. Por un lado, ha conocido a nuevos tipos de personas, en algunos casos curiosamente extrañas, mientras que por otro se ha expuesto a una riqueza cultural embriagante. Resulta chistoso, pero actualmente el reggaetón es uno de los géneros musicales más populares en todo México, y es común escuchar a reggaeseros panameños como La Factoría o Nigga en todos lados; esto, además de darle melancolía por su tierra, le muestra que los artistas de Panamá cada vez tienen más a qué aspirar.
En abril los músicos de Roba Morena irán a México para realizar una gira, y en el ínterin Baum seguirá reuniéndose con personajes del engranaje mexicano para darse a conocer. “El crédito en México vale por mil”, agrega el panameño, que a la vez afirma que siendo independiente igual se puede lograr el éxito deseado.
*Chilango (Adj.): Dícese peyorativamente de aquel que habita, por nacimiento o migración, en la ciudad de México, Distrito Federal.
Madame Blanche, 1 de febrero de '08
por: Raúl Altamar Arias
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